Comunidades de fe, referentes indígenas y especialistas ambientales de cuatro países se encontraron en tierras guaraníes para pensar en conjunto cómo recuperar uno de los ecosistemas más amenazados del planeta.

El Hogar San Juan de la ciudad de Eldorado abrió sus puertas para un diálogo interreligioso internacional por la restauración del Bosque Atlántico organizado por la Fundación Hora de Obrar, con apoyo de la organización del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
La jornada reunió a más de 50 representantes de Argentina, Paraguay, Brasil y Alemania, de comunidades católicas y protestantes, judías, musulmanas, afroumbandistas y Mbya Guaraní, bajo el título “El rol de las iglesias y comunidades de fe en el cuidado de la creación: más allá de fronteras y credos”.
La actividad comenzó con una celebración interreligiosa y una plantación simbólica como signo de compromiso con la restauración del bosque y la convivencia entre culturas y credos. «Estamos en un momento bisagra para la humanidad. Más allá de los credos, compartimos una visión del cuidado de la vida que nos une y nos obliga a actuar juntos. Ese es el camino», expresó Nicolás Rosenthal, director ejecutivo de Hora de Obrar.


Los y las participantes recibieron los saludos de Chantal Elkin, jefa de Creencias y Valores de WWF, quien destacó que «la religión es una parte tan importante de la vida y como tal impacta en cómo las personas tratan y se relacionan con la naturaleza», y de Dekila Chungyalpa, directora de la Iniciativa Loka, un programa de la Universidad de Wisconsin–Madison que explora el papel de las creencias y los valores en la acción climática y la justicia socioambiental.
La restauración como tarea colectiva
El panel técnico sobre restauración ecológica contó con la participación de Romario Dohmann, Subsecretario de Desarrollo Productivo de Misiones y miembro del equipo de Hora de Obrar, quién explicó la estrategia de la fundación para la reforestación con el proyecto Crece Selva Misionera: “Buscamos generar transformaciones desde la base, en conjunto con las comunidades y ancladas en el territorio. A partir de allí construimos alianzas con organizaciones de la sociedad civil, de incidencia global, con universidades y Estados.” Los resultados están a la vista: desde 2020 Hora de Obrar lleva plantados 380 mil árboles: “Son logros compartidos”.



Por su parte Claudia Amicone, especialista en Bosque Atlántico de Fundación Vida Silvestre Argentina, destacó que la provincia de Misiones tiene la mayor diversidad de religiones del país: “Las organizaciones de fe logran movilizar a muchas personas y son transgeneracionales. Por eso con ellas logramos resultados sostenibles en el tiempo”. El panel se completó con las intervenciones del profesor Celso Limberger, ex rector del Profesorado en Ciencias Agrarias y Protección Ambiental de Capioví (PROCAYPA) y actual integrante del Consejo de la Fundación Padre José Marx, la Ing. Beatriz Eibl, de la Red Verde, de la Red de Viveros de Plantas Nativas de Argentina (REVINA) y de la Red Trinacional de Restauración del Bosque Atlántico.

Más allá de los credos, una misma causa
En un segundo momento, se abordaron los fundamentos teológicos y espirituales del cuidado de la creación, seguido de un conversatorio interreligioso abierto. El pastor de la Iglesia Evangélica Regional de Baden Michael Starck, presentó el enfoque de la Iglesia Evangélica en Alemania sobre justicia climática y sostenibilidad: “Las Iglesias deben actuar como voz de alerta, mediadoras y motor.” La Iglesia Evangélica de Confesión Luterana del Brasil, representada por Fabio Rucks, compartió que este mismo año celebra un sínodo centrado en el cuidado de la creación, señal de que la urgencia ya está instalada en la agenda eclesial.
Desde la tradición islámica, Julio Atencio recordó que el Corán dedica capítulos enteros a los animales y hace extensivo el cuidado del medio ambiente a toda la biodiversidad. Para el islam, Dios creó todo con armonía y es el ser humano quien lo tergiversó por codicia. La comunidad islámica de Posadas se pronunció dispuesta a acompañar y sostener este proceso.



Gustavo Ruiz, de la Organización Raíces Afro, aportó la perspectiva de la religión yoruba, profundamente naturalista: cuidar la naturaleza no es una obligación externa sino una consecuencia de saber que somos naturaleza. En esa tradición, plantar un árbol requiere pedir permiso a Osaña, la divinidad de la vegetación en lengua yoruba. Y el tiempo de ese árbol no es el tiempo de quien lo planta: «Ese árbol no es para vos, quizá para tu hijo, pero seguro para tu nieto.» Ruiz recordó además que en Posadas existen más de 180 iglesias de raíces afro, una presencia comunitaria que pocas veces aparece en los debates ambientales. Bruno Bladilo, de la Comunidad Israelita de Posadas, completó el conversatorio con aportes desde la tradición judía sobre el vínculo entre fe y responsabilidad ambiental.
El referente Mbya Guaraní Domingo Moreira de la aldea Yvytu Porã aportó la perspectiva de las comunidades originarias: “Apuntamos a lo mismo que es cuidar y respetar a la naturaleza porque refleja que todo fue hecho con amor. Las comunidades somos guardianas de la selva, somos quienes más las cuidamos” y remarcó el rol clave de las mujeres: “Hace 10 años que las mujeres pueden ser líderes y eso marcó un antes y después”.
El encuentro cerró con la lectura de un documento de intención a cargo del pastor Jorge Weishein: «El Bosque Atlántico se redujo a un cuarto de lo que fue. Hoy está fragmentado en islas de monte que hacen difícil la sobrevivencia de todos. Las religiones no podemos hablar de Dios sin la naturaleza, y las personas no podemos vivir sin ella. Por eso el tiempo en que la ciencia y la fe trabajaban por separado está terminando. Nos necesitamos para organizarnos en red, incidir en las políticas públicas y cuidar la vida empezando por cada metro cuadrado donde vivimos y trabajamos. Ante la desmesura y la codicia, esta red interreligiosa en construcción se propone restaurar la Selva Atlántica. Este es nuestro desafío y esta es nuestra esperanza.»
Este encuentro demostró que el compromiso por el cuidado de la casa común trasciende credos, lenguas y fronteras.
Miralo completo en el canal de YouTube de la Fundación Hora de Obrar.