El encuentro anual del cuerpo ministerial de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata reunió a pastoras y pastores de Argentina, Uruguay y Paraguay para reflexionar sobre los dolores del tiempo y el fuego que sostiene el ministerio. La Fundación participó con un informe sobre su trabajo diacónico.

Del 21 al 23 de abril, el Hogar German Frers de la Congregación Evangélica Alemana en Baradero fue el punto de encuentro de la Conferencia Ministerial Plenaria 2026. Bajo el lema «Bástate mi Gracia» (2 Corintios 12:9), ministras y ministros de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata compartieron tres días de reflexión, discernimiento y comunión.
El mensaje pastoral que surgió del trabajo compartido pone de manifiesto una situación de urgencia. Nombra las guerras, la desigualdad creciente en el Río de la Plata, el desfinanciamiento del sistema de salud en Argentina, la corrupción en Paraguay, el aumento del suicidio entre jóvenes en Uruguay. Destaca algo que es más difícil de ver: el individualismo que se cuela dentro de las propias comunidades de fe, la dificultad de trabajar juntas y juntos, el miedo al otro como obstáculo para el amor. «El mundo es dinámico y cuando la Iglesia se queda estática se queda aislada», sostiene el mensaje de los y las pastoras.
Y sin embargo, la apuesta no es al diagnóstico. El mensaje de esta conferencia sostiene que el fuego del Espíritu se enciende en el encuentro, y que la diaconía —el servicio concreto, el acompañamiento real— es lo que puede transformar personas y comunidades. Desde ahí llega la pregunta que quedó flotando en el salón: ¿Cómo ser menos yo para que Dios obre más como Comunidad?
Lo que presentó Hora de Obrar
En ese marco, el director de la Fundación, Nicolás Rosenthal, presentó el trabajo de Hora de Obrar ante el cuerpo ministerial acompañado por el coordinador del programa de diaconía comunitaria, Martín Elsseser, el pastor Jorge Weishein y el presidente del Consejo de Administración, el pastor Javier Gross.

El informe incluyó un panorama del trabajo institucional, la situación financiera en el contexto de ajuste general que atraviesa también al sector, y una presentación del Programa de Diaconía Comunitaria, que incluyó el video del Encuentro de Diaconía y los resultados de la encuesta realizada a las comunidades participantes.
Entre los intercambios del encuentro, el pastor Narciso Weiss expresó el aprecio por el acompañamiento que la Fundación brindó al Jardín Caminito, tanto en recursos como en asesoramiento. “Un reconocimiento que habla del tipo de vínculo que Hora de Obrar busca construir con las obras diacónicas de la Iglesia: presencia sostenida, no solo declaración de intenciones”, destacó Rosenthal.
También se avanzó en la planificación del próximo encuentro de diaconía, que este año tendrá lugar en Paraguay.
Una comunidad que no mira para otro lado
La CMP 2026 dejó un documento que dice lo que muchas veces cuesta decir en voz alta: que el dolor es real, que la fe no lo niega, y que la respuesta no es individual. La diaconía, en ese sentido, no es una rama de la Iglesia. Es su forma de estar en el mundo.

Podés leer la carta completa de la CMP acá: