La Comunidad de Práctica para la Justicia de Género de ACT Alianza y Faculdades EST formalizaron una alianza para certificar cursos, desarrollar investigaciones y potenciar proyectos comunitarios.

Mujeres de iglesias, organizaciones teológicas y espacios comunitarios de toda la región contarán con nuevas herramientas de formación universitaria para promover la equidad y responder a los desafíos cotidianos de sus comunidades. La Comunidad de Práctica para la Justicia de Género de ACT Alianza en América Latina y el Caribe (CoP de Género) y Faculdades EST formalizaron un convenio de cooperación para certificar cursos, realizar investigaciones conjuntas y desarrollar proyectos de extensión.
La iniciativa se articulará a través del Programa de Gênero e Religião (PGR) de la institución académica brasileña, consolidando un intercambio de saberes entre las aulas y los procesos territoriales basados en la fe. Este paso es el resultado de un trayecto de diálogo e integración iniciado durante el IX Congreso Latinoamericano de Género y Religión en 2024.
Fundación Hora de Obrar integra activamente la CoP de Género, un espacio de articulación feminista compuesto por mujeres de iglesias y organizaciones que integran la Alianza ACT en toda la región. «Este acuerdo fortalece los lazos de cooperación regionales para la educación en igualdad de género desde una perspectiva de fe liberadora», destacó Mariana Malgay, comoderadora de la red y coordinadora de comunicación de Hora de Obrar.
El trabajo en red permitirá unir la rigurosidad académica con las experiencias territoriales de las organizaciones ecuménicas. A partir de este marco, las propuestas formativas tendrán acreditación universitaria, jerarquizando los trayectos de lideresas comunitarias e investigadoras.
La formalización del acuerdo firmado el viernes 10 de julio de 2026 en São Leopoldo, Río Grande del Sur (Brasil) por parte de Valério Guilherme Schaper, director general de Faculdades EST, y Renate Gierus, representante de la CoP de Género y del Foro ACT Brasil, consolida un compromiso ético compartido para erradicar las violencias, promover los derechos humanos y fortalecer la justicia de género en América Latina y el Caribe.