La Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, la Iglesia Evangélica del Río de la Plata y la Iglesia Evangélica Luterana Unida junto a instituciones educativas protestantes ratificaron la ley de Educación Sexual Integral como un “pilar fundamental” para la democracia, la salud integral, la prevención de las violencias y la justicia.

Comunidades educativas y organizaciones religiosas de tradición evangélica y protestante emitieron una declaración pública para ratificar la Educación Sexual Integral (ESI), a dos décadas de la promulgación de la ley y 50 años del golpe cívico-militar.
El pronunciamiento se dio en el marco de la VI Mesa de Colegios Evangélicos por la ESI, un espacio de articulación impulsado desde 2019 por la Fundación Hora de Obrar. Lleva la firma de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP), la Iglesia Evangélica Luterana Unida (IELU) y una decena de colegios evangélicos de todo el país.
El documento reafirma la ESI “como un pilar fundamental para la educación en democracia, la promoción de la salud integral y la prevención de violencias, en definitiva, para la justicia”.



Una tradición bíblica contra el odio y la desinformación
La declaración pública rechaza las campañas de desinformación que buscan deslegitimar la ESI desde sectores religiosos o políticos.“Estos ataques responden a proyectos que exponen a la sociedad a una enorme vulnerabilidad porque justifican la desigualdad, promueven el individualismo, discriminan las diversidades y debilitan el Estado de derecho», alertan las organizaciones firmantes.
El texto fundamenta esta postura en las raíces históricas de la Reforma Protestante, un movimiento que promovió la educación pública laica, la democratización del saber y el cuidado integral de las personas. En este sentido señalan: «Nos convoca a asumir una nueva ética frente a los modelos patriarcales y extractivistas […]. En este camino nos inspira la actitud de Jesús, quien rompió con los mandatos de la masculinidad hegemónica de su época«.


Las juventudes no son un peligro; están en peligro
Colegios e iglesias enfatizaron la urgencia de fortalecer la escuela como un espacio seguro y de diálogo intergeneracional. «La mercantilización de la vida expone a las infancias y adolescencias a la ludopatía, consumos problemáticos, conductas autolesivas y a una violencia digital creciente”. En este este escenario insisten en “la mirada desde la ternura, la comprensión y el cuidado que propone la ESI y también el Evangelio.«
Denuncian que las restricciones presupuestarias limitan la plena implementación de la ley y la producción de recursos para el acompañamiento a las familias en su diversidad de contextos.
Finalmente reafirman una “labor en el marco de los derechos humanos y el bienestar común” y se proponen seguir promoviendo “una ESI actualizada y participativa, un Estado presente y espacios de libertad, empatía y respeto”.