«La ESI es un grito de rebeldía»: comunidades de fe y escuelas evangélicas defienden la ley a 20 años de su sanción

A dos décadas de la promulgación de la Ley 26.150, más de 70 referentes de colegios evangélicos, el Estado, la academia y la sociedad civil reafirmaron que la educación sexual integral es un patrimonio democrático y un mandato cristiano irrenunciable. Frente a los discursos regresivos y las políticas de recorte, trazaron estrategias para sostener la ESI dentro y fuera de las aulas.

A 20 años de la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral (26.150), más de 70 personas de instituciones educativas, organismos de derechos humanos y referentes eclesiales de cuatro provincias se congregaron en la Ciudad de Buenos Aires para analizar las disputas actuales en torno a la sexualidad y trazar estrategias pedagógicas frente al retroceso de derechos. 

La sexta edición de la Mesa de Colegios Evangélicos por la ESI, organizada por la Fundación Hora de Obrar, puso en el centro las demandas de las adolescencias ante problemáticas emergentes como los discursos de odio, el acoso en entornos digitales, los consumos problemáticos y la prevención del abuso sexual en la infancia. 

La jornada consolida un proceso que Hora de Obrar acompaña desde 2019 a través de capacitaciones, producción de materiales pedagógicos y la articulación de espacios de diálogo entre equipos directivos, docentes y familias. Este trabajo continuo busca dotar a los colegios de herramientas técnicas y éticas para responder a los desafíos sociales actuales desde una perspectiva de derechos humanos, coherente con el compromiso evangélico.

El encuentro convocó a delegaciones de escuelas, jardines de infantes y centros de desarrollo comunitario de Buenos Aires, Misiones, Santa Fe y Entre Ríos. Entre las instituciones de educación formal participaron el Instituto Evangélico Luis Siegel, el Instituto Evangélico Americano, el Colegio Ward, el Instituto Alberto Schweizer, el Centro de Estudios Nueva Vida, la Escuela Metodista Juana Manso, el Colegio Holandés de Tres Arroyos y el Instituto William C. Morris, junto al Colegio Humboldt de Santa Fe. La representación comunitaria y de la primera infancia contó con los centros Casa San Pablo, Arcángel Gabriel, La Casona y el Jardín Caminito de Entre Ríos. Asimismo, la dimensión intercultural estuvo presente a través del Instituto Intercultural Bilingüe Takuapí y el Instituto Línea Cuchilla de Misiones, reflejando el compromiso federal de las comunidades de fe con el derecho a una educación integral en diversos contextos territoriales. 

Identidad protestante y derechos humanos

La jornada inició con las palabras de bienvenida de Mariela Weiss, en representación del Consejo de Administración de Hora de Obrar y el saludo del secretario general saliente de la IERP, el diácono Ricardo Schlegel, y por la electa secretaria general, la pastora Karla Steilmann. La pastora Elisabeth Jones ofreció una bendición de envío para dar comienzo a los debates.

Durante el primer bloque de debate, autoridades eclesiales, de la academia y del Estado abordaron el rol estratégico de las instituciones religiosas frente a los discursos que intentan limitar o deslegitimar la educación sexual.

Desde el ámbito eclesial, el Pr. Leonardo Schindler (presidente de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata y de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas – FAIE), junto al Pr. Iván Vivas (vicepresidente de la Iglesia Evangélica Luterana Unida – IELU) conversaron sobre el lugar que ocupa la sexualidad, el cuerpo y la identidad en la tradición protestante. 

Schindler aportó que el cuerpo es bueno, digno y debe ser cuidado; que nuestra identidad no depende de mandatos externos; y que la fe debe leerse desde la gracia y la misericordia, no desde la condena: “La ESI es un grito de rebeldía frente a la explotación y la dominación”, lo que implica la posibilidad de elegir cómo vivir y experimentar la sexualidad, siempre que no se dañe a otras personas, y con una comprensión liberadora de la palabra cristiana.

Por su parte, Iván Vivas sostuvo que las iglesias protestantes históricas fueron pioneras en el abordaje de la educación sexual y propuso centrar el debate en la humanidad, empatía y acción liberadora de Jesús: “Cuando está en esa disputa de qué dice la Biblia de un lado, qué dice la Biblia del otro, tenemos que buscar en el ejemplo de Jesús. ¿Qué hizo él, qué hizo con las mujeres, qué hizo con los niños, qué hizo con los enfermos?”

Graciela Morgade (vicedecana de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA) planteó que la ESI es una marca y un patrimonio colectivo argentino, construido con gobiernos, sindicatos docentes y universidades. Destacó que ya está instalada en el imaginario social, “estudiantes la piden espontáneamente, incluso fuera de la escuela”. También remarcó que hay que defender su nombre y sentido, evitar que se desvirtúe, y sostenerla y difundirla colectivamente durante los próximos 20 años.

Mirta Marina (directora de Educación Sexual Integral de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires) recordó que este aniversario de la ESI, coincide con los 50 años del último golpe cívico militar en la Argentina. “Pensar o desear una ESI donde las pibas y los pibes tengan una gran participación, está hablando de una idea de la educación que también tiene en común el humanismo de algunas escuelas religiosas.”, comentó.

Nuevas herramientas para desafíos complejos

El análisis sobre la coyuntura se profundizó con las exposiciones de especialistas en salud, derechos humanos y gestión pública. Nayla Procopio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA Argentina) presentó un panorama de las adolescencias en Argentina: señaló marcas persistentes de la pandemia en la socialización, problemas de salud mental, violencia, pobreza, ausentismo escolar, precariedad laboral, consumos, apuestas y trastornos alimentarios. Destacó que las y los jóvenes piden adultos más presentes, espacios seguros de escucha sin juicio, participación real, vínculos entre pares y oportunidades de futuro. Propuso que las instituciones escuchen antes de actuar, no se apropien de los problemas y sumen a jóvenes al diseño de las respuestas.

Por su parte, María Paula García de Amnistía Internacional planteó que los derechos vinculados a la igualdad de género, la diversidad y la ESI no están garantizados para siempre: pueden retroceder mediante desfinanciamiento, eliminación de capacitaciones, cambios normativos y discursos que desalientan su abordaje. Por lo que resulta central defenderla y sostenerla en nuestras instituciones. Sostuvo que escuelas y personas adultas deben responder con escucha activa, sin culpabilizar ni castigar a quienes piden ayuda, evitar multiplicar el daño, trabajar con quienes ejercen violencia y abordar preventivamente el consentimiento, los vínculos y los derechos en la vida digital. 

Asimismo, Marcelo Zelarrallán, del Programa Provincial de ESI de la Provincia de Buenos Aires, abordó la importancia de incorporar el trabajo sobre masculinidades adolescentes en el ámbito escolar para prevenir las violencias. Propuso que la escuela ponga límites claros frente al daño, sin etiquetar a los adolescentes como “violentos” de manera fija, y que enseñe consentimiento, cuidado, escucha y reparación como formas de construir vínculos sin humillación ni control. 

La mirada de referentes del Colectivo de Juventudes por los Derechos Sexuales y Reproductivos, que presentaron una encuesta sobre participación juvenil, enriqueció la mesa recuperando la voz de las juventudes y sus inquietudes frente a la salud mental y los obstáculos que enfrentan para participar en espacios organizados.

Herramientas prácticas para el trabajo en las aulas

Durante la tarde, docentes y equipos directivos participaron de talleres simultáneos orientados a brindar respuestas concretas a las demandas cotidianas de las comunidades escolares. Intercambios AC facilitó un espacio de reflexión sobre salud mental y consumos problemáticos, mientras que Fundación Huésped abordó dinámicas pedagógicas para trabajar junto a masculinidades, métodos anticonceptivos y prevención de infecciones de transmisión sexual en diversos espacios e instituciones. Asimismo, la especialista Lic. Nadia Polanco acercó estrategias para la detección y abordaje del abuso sexual en la infancia.

Dos décadas de derechos y un compromiso de cara al futuro 

El cierre del encuentro sintetizó los consensos construidos a lo largo de la jornada y reafirmó el marco ético inaugurado por la mesa de colegios evangélicos en 2019. Las comunidades educativas y de fe ratificaron que la ESI es un componente transversal e irrenunciable para garantizar la dignidad, la justicia y una vida libre de violencias. Frente a los desafíos emergentes, las instituciones asumieron el compromiso de dar continuidad al trabajo pedagógico en cada territorio, consolidando a las escuelas protestantes como espacios seguros de escucha, cuidado y promoción de derechos.

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