“Me reconforta saber que estoy trabajando para personas a las que no siempre se las tiene en cuenta”
De Montevideo, en Uruguay, a Essen, en Alemania. Florencia fue seleccionada para trabajar en Wilhelm-Becker-Haus, un hogar donde viven cerca de 40 personas con discapacidades intelectuales. Tiene 18 años y en los últimos cinco meses realizó de las tareas más variadas en el marco del programa de voluntariado de IERP, en la modalidad sur-norte.









