Durante 2025, Hora de Obrar acompañó a comunidades mbya guaraní en la producción para autoconsumo y comercialización de excedentes: 27 hectáreas cultivadas, mandioca como pilar productivo, avance apícola y entrega de semillas a 79 familias.

Producción para el autoconsumo: diversidad y cuidado cotidiano
A lo largo de 2025 se cosecharon alrededor de 70 toneladas de producción en 27 hectáreas, destinadas principalmente al autoconsumo familiar. Mandioca, batata, zapallo, sandía, melón, maíz, poroto y hortalizas formaron parte de una producción diversa, clave para garantizar una alimentación saludable y producida en el propio territorio.
Si bien las heladas y las lluvias del año anterior afectaron el rendimiento de algunos cultivos, el acompañamiento técnico y el trabajo constante de las familias permitió sostener la producción.
Mandioca: alimento, excedentes e ingresos con gestión familiar
La mandioca continúa siendo uno de los pilares productivos del proyecto. Durante la temporada 2024/25 se plantaron alrededor de 25 hectáreas, destinadas al autoconsumo y a la venta de excedentes. Como resultado, durante el último año se cosecharon y comercializaron 64.400 kilos, con destino a acopiadores para consumo fresco y a fábricas de almidón.


La comercialización fue gestionada directamente por las familias productoras, fortaleciendo la autonomía en la toma de decisiones y el manejo de los ingresos. Paralelamente, se realizó seguimiento técnico para garantizar los cuidados culturales del cultivo, especialmente en tareas de limpieza y manejo.
Semillas y valor agregado: huertas y producción apícola
La producción de miel también mostró avances. A través de capacitaciones, asistencia técnica y mejoras en infraestructura se logró una cosecha total de 99 kilos de miel en tres comunidades.
Además, se entregaron kits de semillas a 79 familias, con variedades de zapallo, sandía, melón, zapallo calabacín, zapallito de tronco y maíz. También se distribuyeron 10 kits de semillas para huertas.


Los resultados alcanzados dan cuenta de un proceso sostenido de fortalecimiento productivo, donde el acompañamiento técnico se combina con los saberes comunitarios. Un camino que pone en el centro el autoconsumo, la soberanía alimentaria y la autonomía de las familias mbya, cuidando la tierra y fortaleciendo la vida comunitaria.